Ir al contenido principal

Carta de un ciudadano progresista

Carta de un ciudadano progresista


Estimado Gobierno de España,


Escribo esta carta para desahogarme y llamarles la atención como es debido. En los últimos once meses hemos visto cómo el ejército de Israel se ha dedicado a sembrar el terror en la Franja de Gaza a base de bombardeos y asesinatos, dejando un insoportable rastro de muerte y destrucción. Según los últimos datos disponibles, tremendamente conservadores, más de cuarenta y un mil palestinos han sido asesinados de forma atroz, sin contar los más de trece mil que, según un informe emitido hace meses por EuroMed, siguen desaparecidos entre las montañas de ruinas y escombros que hacen de la región un páramo inhóspito. Ustedes aprobaron en mayo de este mismo año el reconocimiento del Estado Palestino, y me gustaría pensar que lo que ha impulsado su iniciativa ha sido un clarísimo y profundo sentimiento de justicia, pero dejen que les diga que me veo obligado a creer algo muy diferente: si son tan progresistas como para hacer suya, no ya solamente la firme convicción de que los palestinos merecen tener un Estado en el que vivir con garantías y dignidad vital, sino la causa palestina en su totalidad, que actualmente se enraiza en el hondo sentimiento de horror y dolor derivado de la carnicería vigente, ¿por qué siguen comerciando con sus agresores como si no les produjera el más mínimo reparo el infierno terrenal que estos están encargándose de generar? ¿por qué son tan cobardes y tan laxos con el régimen de Netanyahu y su política de barbarie asesina? ¿Ignoran ustedes las consecuencias de sus acciones o se mueven mediante impulsos de hipocresía? Lo primero tendría salvación moral, pero lo segundo sería de una miseria imperdonable. No digan, por favor, que son progresistas, si tan solo se quedan en palabras abstractas y vacías, reconocimientos formales y un fingido dolor que tiene como eco la esperanza de un jugoso rédito electoral en futuras elecciones. Atrévanse a ser coherentes con su propio vocabulario, no ensucien tanto términos como justicia, paz, progreso o humanidad. Sean coherentes con su retahíla de advertencias sobre la extrema derecha y rompan realmente con ella en el plano internacional, dejen de subvencionar a quienes han lanzado el equivalente a seis Hiroshimas sobre Gaza y pregonan la barbarie desde todos los frentes, porque si no lo hacen, el relato sobre el fascismo se les acabará céleremente y pasarán ustedes a formar parte de él, si no lo son ya por sus repetidos intercambios con los representantes de la muerte y la incivilización. Sean, al menos por una vez, verdaderamente progresistas. Dejen de financiar la masacre de Gaza y denuncien con la máxima fiereza posible las violaciones de DDHH que allí se están produciendo. No permitan que se mate en mi nombre. Lo solicita un ciudadano español que se considera progresista, de esos que dicen ustedes representar. 


Atentamente,

Un ciudadano progresista


Comentarios

Entradas populares de este blog

Gaza, el crimen del siglo

 Gaza, el crimen del siglo Miguel Palma Los pueblos del mundo tiemblan de horror ante la magnitud de la barbarie de Israel. Ya no hay medias tintas, ya no hay excusas, ya no se oye “es que llevan así toda la vida…”, ya no hay equidistancias, ya no hay confusión entre víctimas y victimarios. La calle está, con razón, aterrorizada por las imágenes que llegan desde allí, donde los cuerpos famélicos (¡esqueletos, cascarones humanos!) yacen exánimes, derrotados por la falta de agua y alimentos. Omer Bartov lo dice bien claro: es genocidio . Ya libres del temor a la acusación de antisemitismo, todos se preguntan quién puede estar a favor de esta atrocidad. ¡Si incluso los más egregios palanganeros del manufacturado consenso antipalestino han visto que no es posible ya seguir defendiendo esta infamia! Pese a todo, y aunque en cantidades reducidas, todavía existe esa mala gente que camina y va apestando la tierra…  Juan Carlos Girauta, nuestro Mortadelo político, se escandalizaba el o...

Defender el Derecho Universal

 Defender el Derecho Universal Miguel Palma Todo aquel que me conozca sabrá que soy un enorme crítico, a veces exagerado, de prácticamente todo lo vigente . No por otra cosa se me ha tachado de idealista en mil y una ocasiones. Lo que ya existe de hecho , lo que se encuentra firmemente arraigado en el tejido mismo de nuestra sociedad, me parece criticable, reprochable o matizable por uno u otro motivo, por esta o aquella injusticia, por tal o cual sinsentido. Esta actitud, que muchos considerarán impertinente inconformismo —¡nunca hay nada bueno, nunca está conforme, siempre hay una queja, nada es para ti digno de celebración!—, es, sin embargo, desde mi perspectiva, imprescindible ante la evidente imperfección de nuestro mundo. Cabe recalcar, faltaría más, que no aspiro a una perfección sin mácula, dado que un escenario así resulta, creo, irrealizable, pero solo la ceguera más profunda podría impedirnos advertir que no estamos todavía en un punto en el que sea posible, al menos mo...

¿Qué haces, Europa?

¿Qué haces, Europa?  Miguel Palma Esta noche, mientras todos dormíamos, Israel dinamitó el frágil acuerdo de alto al fuego que logró ralentizar durante un par de meses el ritmo de la matanza de civiles en Palestina. Decenas de aviones de guerra surcaron por sorpresa los cielos de la Franja de Gaza y desataron una infernal pesadilla flamígera que ha acabado, hasta el momento, con la vida de más de cuatrocientas personas. Entre todas ellas, notablemente más de un centenar eran menores de edad y varias decenas apenas llegaban a los diez años. No es necesario tener un profundo conocimiento del Derecho Internacional para saber que una acción de estas características es un crimen contra la humanidad y una violación flagrante de gran parte de los artículos recogidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada en 1948. Por supuesto, tras la infausta masacre, acogida sin óbice alguno por Donald Trump, no han tardado en surgir los ya clásicos y rutinarios comunicados de la O...